Enero17

miércoles, 17 de octubre de 2012

La Ouija una invocación que no es un JUEGO

Relatan hechos extraños luego de hacer espiritismo

Debemos recordar que cualquier invocación hecha por nosotros a voluntad no traerá a voluntad del que llama a quién queremos... sabiendo está premisa fundamental, los espiritus burlones, obsesores o "malos" serna los que acudan a esa llamada y las consecuencias en la mayoria de los casos son muy desafortunadas. No abras ventanas que no podras cerrar. 





 La Ouija es un juego de espiritismo que consiste en que los presentes ubiquen sus manos sobre una plataforma, que aparentemente se desplaza a voluntad sobre un tablero con letras y números.

Se cree que a través del juego se conecta con seres del más allá que se expresan formando palabras o expresiones con el movimiento de la plataforma.

El juego tiene su origen en tiempos remotos, tal es así que los expertos aseguran que data de años antes de Cristo.

Las posiciones son disímiles frente al fenómeno, algunos lo tildan de maligno, otros de inexistente.

Por eso, el sitio De10.mx decidió indagar sobre distintas situaciones que se conocen a lo largo del mundo que ocurrieron luego de jugar a la Ouija.

La página web lacomunidad.cadenaser.com, relata que cinco jóvenes se reunieron a jugar en una casa abandonada. Al indagar sobre si la presencia de alguno “molestaba” para jugar, la tabla indicó tres nombres los cuales dejaron el lugar. Al alejarse de la casa, los jóvenes seleccionados sintieron un fuerte ruido, para darse cuenta que la casa se había derrumbado con sus dos amigos dentro.

Por su parte, Hsbnoticias.com publicó la historia de Jennifer Lynn Sprigman, una chica de 14 años de Illinois, que en diciembre de 1972, jugó a la Ouija por pedido de una compañera de la escuela. Jennifer preguntó a qué edad iba a morir, a lo cual el juego le respondió que a los 17 y formó las palabras " asesinada" y " estrangulada". En efecto, el 3 de octubre de 1976, dos semanas antes de 18 años, la chica falleció a manos de un estrangulador.

Venezuela también conoció casos extraños relacionados con la Ouija. Es el caso de Andrea, de 15 años, que en el 2006 perdió a su madre a los 15 años. Tres años después, la joven decide jugar con sus amigas y la tabla sólo formaba el nombre de Andrea o fechas significativas para ella.

Las amigas de la joven comenzaron a notar que ella estaba experimentando una especie de posesión. Con el correr de los días, Andrea relató que era el espíritu de su madre, una mujer muy posesiva que no le permitía juntarse con otras personas.