Enero17

domingo, 29 de septiembre de 2013

LA HIGIENE MENTAL




   Por los médicos ha sido comprobado reiteradamente que los enfermos que tienen fe, que rezan, que confían en fuerzas sobrenaturales que les curen, soportan mejor el dolor y la enfermedad y recuperan la salud mucho antes que los demás. Es una demostración más de que, por muy importante que se la materia, lo es más el espíritu al que corresponde dominar y dirigir aquélla.
   Es por esto que conviene vigilar constantemente la índole de nuestros pensamientos y practicar una rigurosa higiene mental. Por la ley de la atracción, los pensamientos atraen lo que les es afín y así van configurando la vida que llamamos real, de modo que resulta armónica para quienes sustentan pensamientos de optimismo, comprensión, amistad, paz y esperanza, mientras que se hace peligrosa para quienes toleran pensamientos de pesimismo, intolerancia, odio, envidia, temor, desesperación y otras ideas negativas.
   Disipa, pues, tus temores. Desempeña con confianza la misión que la vida te ha deparado. Aprovecha del mejor modo posible el día de hoy, procurando hacer todo el bien que puedas. Y no te preocupes por el futuro. Cuando tu cuerpo gastado no sirva ya más para tu labor, renacerás con nuevo cuerpo y nuevas condiciones para seguir perfeccionando tu espíritu. La vida no se destruye y el camino sigue siempre adelante. Es inútil pararse o retroceder, pues luego hay que recuperar el retraso sufrido. Pero, sea como sea, el Bien acaba triunfando de manera absoluta. No hay otra opción.

Autor desconocido.