Enero17

jueves, 7 de noviembre de 2013

¿Alguien espiritual es también religioso?


En ambos casos la respuesta es idéntica, no necesariamente.
Una persona puede tener un alto sentido de espiritualidad, hablar a cada momento a Dios, suplicar, pedir, agradecer, tener una relación personal con el Dios que haya elegido, sea cual fuere. Todo esto lo hace para si mismo, como sustento a una necesidad propia de estar en contacto con Dios, no asiste a ninguna iglesia, no recibe consejo de ningún clérigo, busca su propio rumbo, para satisfacer su propia espiritualidad.

Una persona religiosa es aquella devota de alguna religión, aquella persona que vemos constantemente en una iglesia  o templo, la vemos continuamente pidiendo consejo a su líder religioso, leyendo sobre los ideales que pregona, si bien tiene a su Dios  presente, puede suceder que solo sea en público, puede pasar que esta persona necesite estar en una iglesia para estar en contacto con Dios, no lo tiene presente en su vida diaria, no ora no pide ni agradece más que en el ámbito de su iglesia.

Esta persona no tiene una relación personal con Dios sino lo que podríamos llamar una relación corporativa, que depende de su líder o compañeros en la Fe.
Lo antedicho no implica que una persona religiosa también sea profundamente espiritual, solo intentamos establecer que ambas cosas no necesariamente van de la mano.

Debemos saber reconocernos en alguno de estos grupos, sin duda lo más importante es “su” propia relación con Dios, nadie sabe mejor que uno mismo sus pecados y flaquezas, solo Dios, ¿porque simularíamos ser devotos? Esta actitud solo engaña a los hombres, Dios no es engañado, sabe lo que hay en nuestro corazón. El dará a cada uno en la justa proporción.