Enero17

jueves, 7 de noviembre de 2013

La biblia... un libro.


La biblia es el libro más estudiado, más traducido, más publicado y más re versionado de la historia, y por estos hechos el libro que más ha influido en el mundo occidental, y ha influido hasta en la vida de aquellos que no cree en ella.

Sobre la biblia se ha jurado en falso muchísimas veces, por malinterpretar la biblia se han generado horribles matanzas,
Por manipular los dichos de la biblia se han realizado las peores atrocidades y abusos.
¿Qué tiene de bueno entonces?
Las cosas malas que ha generado la biblia no son comparables a la cantidad de cosas buenas que también ha generado, pero entonces ¿qué es lo que sale mal?
Bien la biblia es un libro que no debe ser explicado sino entendido, la biblia es clara y concisa, debemos ver la biblia en contexto y como y porque se escribió lo que se escribió, las partes proféticas y las que no lo son.
Los hombres que la escribieron quienes eran, porque lo escribían y que parte tenían en ello.
Cada persona tiene la capacidad de leerla y entenderla, la dedicación y el interés que se pone en ello es lo que hace la diferencia.
Si la palabra de Dios tal como se la denomina es una sola, ¿por qué hay tantas diferentes interpretaciones?
Porque los hombres hacen estas interpretaciones en función de sus necesidades sin importar lo que realmente es el sentido que la biblia da a esas frases.

Los intereses creados, los gustos personales, hasta como manejamos nuestro dinero, según se ve  todo es de libre interpretación.
Si Dios quisiera hablarnos de como desea que le sirvamos, ¿lo dejaría a libre interpretación?
Si usted da instrucciones a alguien para que efectuara un trabajo importante ¿sería vago o impreciso?¿dejaría al azar detalles importantes? No lo creo, Dios tampoco haría eso, la biblia es un libro franco para una lectura sencilla, no es algo a interpretar es liso y llano. Compruébelo, no espere que alguien le diga que pensar ni que hacer, hágalo usted mismo Dios nos habla a cada uno mediante la biblia y es demasiado claro, los que no lo son, son los líderes religiosos que nos manipulan diciéndonos precisamente que hacer, que pensar, y como demostrar nuestra fe.