Enero17

viernes, 23 de mayo de 2014

La humildad



El gran Maestro Jesús cuando hacía su misión en este mundo para extender la doctrina más hermosa que han conocido los siglos, y que perdura a través de los tiempos, dio a conocer que de los humildes sería el reino de los cielos, porque la humildad es la virtud que más se acerca a los nobles de corazón. No es altanera, es dócil, no lleva orgullo, se conforma con poco, no busca el lugar preferente, y estos dones la hacen grande a los ojos de Dios y de los hombres.
El orgullo es su mayor enemigo. Los orgullosos creen más en ellos mismos, incluso que en los poderes divinos, y cuando en la vida les llega una contrariedad se revelan en contra de su padecer porque se creen superiores, bien por su posición económica, por su posición social o su carácter. Y en esta vida todos tenemos qué llegar un convencimiento; el de entender qué ante Dios, somos muy poca cosa, y menos si llegamos a El pretendiendo saber como Él mismo, porque en cualquier momento de nuestra vida, puede truncarse la situación queposeemos.
Por su infinita bondad fuimos creados. Nos entregó un mundo lleno de grandeza para que todos pudiéramos vivir en él, amándonos como hermano descendientes de un mismo Padre, y, todos cobijados bajo el mismo cielo, amparados por la misma Naturaleza que daba albergue a todo lo creado, y abundantes frutos para su alimentación. ¿Pero qué hemos hecho los humanos de este paraíso que nos entregaron? Está comprobado que los seres humanos somos débiles, estamos poseídos de imperfecciones y en cuanto perdemos el rumbo de esecamino que dios nos trazó, vamos como barco a la deriva navegando en un mar embravecido, expuesto cada día a un naufragio, debida a ese mal que todos llevamos dentro de nosotros mismos, y que a veces, nuestro orgullo o nuestra ceguera no nos deja ver, la pesada carga que cada cual llevarnos a nuestras espaldas. Solo queremos ver nuestras razones, y en esta vida, para vivir en paz con nosotros mismos y con nuestros semejantes, tenemos que ser humildes y generosos con los demás, si queremos encontrar ese bienestar que todos deseamos y que aspira todo ser humano.
Para conseguir todo esto hay que ser nobles de corazón, y que nuestros pensamientos vayan elevados hacia las alturas, que es donde únicamente podremos encontrar satisfacciones, porque tenemos la seguridad que allá no cabe la mentira ni el engaño y sólo una Ley Justa será practicada para todos, sin que nadie. pueda revocarla cuando nos presenten los hechos de lo que aquí hicimos.
Cada día hay más violencia en el mundo, todo esto puede abocar en un desenlace final, donde el mal por sus propios medíos termine con todo lo que procede de él mismo, y aquellos que hayan conseguido pisar en terreno firme, tendrán el consuelo y la protección del que todo lo puede.
 
Extraído de la revista, La hora de la verdad.
Jóvenes Pastoreros, Fuente Vaqueros