Enero17

jueves, 30 de junio de 2016

Vida social de los desencarnados.




– ¿Cómo se presenta la vida social de los Espíritus desencarnados?

– En el Plano Espiritual inmediato a la experiencia física las sociedades humanas desencarnadas permanecen naturalmente, las dos terceras partes, atadas, de alguna manera, a los afectos e intereses terrenos.


Provenientes del propio mundo en que se les gestan los eslabones de las cadenas con su pasado, cuando no se enloquecen con ataduras infernales, igualmente imantadas al planeta de origen, trabajan con ardor, no sólo por su propio adelanto, sino también brindando auxilio a los que en él quedaran.

Naturalmente, las almas que constituyen el porcentaje a que nos referimos, alejadas aún del perfeccionamiento ideal procuran mejorar en sí mismas las cualidades nobles menos desarrolladas, buscando el clima adecuado que les pueda favorecer tal trabajo.

Convencidas de que volverán a la Tierra para la solución de los problemas que entenebrecen o afligen su campo íntimo, se entregan a tareas oscuras junto a sus semejantes, encarnados o desencarnados, cuando se reconocen víctimas de la vanidad o del orgullo que aún medra en su íntimo, y se entregan a aprendizajes valiosos del intelecto, pues se reconocen inhábiles para los servicios especializados del pensamiento, no obstante los talentos sentimentales que ya llevan atesorados consigo.
Casi todas, sin embargo, obedecen a los dictámenes del amor o del ideal que les inspira la conciencia.

Se aglutinan en verdaderas ciudades y villorrios, de estilos variados, como acontece a los burgos terrestres, característicos de las metrópolis o del campo, concretando amplios emprendimientos de educación y progreso en favor de sí mismos y en beneficio de los demás.

Las regiones purgatorias o simplemente infernales son por ellas amparadas, en la medida de lo posible, organizándose en las mismas, bajo su patrocinio, grandes obras asistenciales.

En el plano físico, el núcleo doméstico responde a la consanguinidad, en que el vínculo es obligatorio; pero en el plano extrafísico, el grupo familiar obedece a la afinidad, en que la relación es espontánea.

Por tal razón es que en la esfera siguiente a la condición humana tenemos el espacio de las naciones, con sus comunidades, idiomas, experiencias e inclinaciones, inclusive organizaciones religiosas típicas, junto a las cuales actúan misioneros libres mentalmente, operando con caridad y discreción para que las ideas renovadoras se expandan sin rozamientos y sin choques.

Con esos dos tercios de criaturas aún ligadas, de uno u otro modo, a los núcleos terrenos, encontramos un tercio de Espíritus relativamente ennoblecidos que se convierten en conductores de la marcha ascensional de sus compañeros, dado los méritos con que se muestran como eficientes y seguros instrumentos de las Esferas Superiores.
Uberaba, 14-05-1958.
FRANCISCO CÁNDIDO XAVIER
EVOLUCIÓN EN DOS MUNDOS
Obra mediúmnica dictada
Por el Espíritu ANDRÉ LUIZ